Carta a la infertilidad


Se que tus ganas de ser madre son enormes, se que en estos momentos es muy difícil pensar en otra cosa, se que tus ganas de ser padre están por encima de muchísimas otras otras cosas y que las prioridades han cambiado.
Desde el corazón te digo que no te precipites, sigue el curso de las cosas paso a paso y no empieces la casa por el tejado.

¿Por qué digo esto? No me canso de leer y escuchar historias de parejas que antes incluso de llegar al embarazo ya montan la habitación infantil y llenan su casa de artículos de bebé y después se ven abrumadas porque ven que el embarazo no llega a la primera y tienen todo listo.

A mi misma me pasó, Marido y yo vivíamos en un piso de estos que tienen todo en la misma habitación, en los que el dormitorio hace a la vez función de salón y de comedor con la cocina incluida a pocos metros de la cama. Y si es cierto que después de 4 años viviendo en un espacio en el que no podíamos ni cerrar una puerta y tener espacio individual necesitábamos cambiar de piso con urgencia y esto coincidió con que hacía un par de meses que habíamos comenzado la búsqueda y buscamos un piso de tres dormitorios con vista al futuro bebé por venir, ilusos porque hemos tardado 3 años en conseguir estar embarazados y hemos tenido uno de los dormitorios a modo de habitación de trastos que ha pasado por habitación de invitados, trastero y estudio fotográfico, vamos que ha sido de todo menos la esperada habitación infantil.

Esto es algo que a mi me agobió un poco porque pensaba siempre que nos habíamos mudado a un piso mas grande, pagando mas alquiler, y que el embarazo no llegaba. Me he pasado tres años pensando que ha sido un despilfarro de espacio y de dinero, pero yo en su momento dije que si conseguíamos el embarazo lo último de lo que tenía ganas era de hacer una mudanza estando embarazada, que en parte es cierto pero por otro lado hicimos las cosas muy deprisa, aun que tengo que decir que en parte si que hemos disfrutado muchísimo de estar en este piso.

Así que no quiero pensar el agobio que hubiera supuesto si al entrar en el piso mas grande hubiéramos empezado a llenar esa habitación con cuna de bebé, decoración infantil, cambiador de pañales, etc. Si ya pensar que ese cuarto seguía sin ocupar me entristecía porque ha representado ese vacío en nuestras vidas, no quiero pensar el tormento que hubiera supuesto haberlo puesto desde el principio como habitación infantil.

También cuando empezamos la búsqueda me puse a buscar información sobre el embarazo y sobre el parto porque no quería que me pillase desprevenida, enseguida comprendí que aquello no me serviría para nada ¡si ni si quiera estaba embarazada!

Así que mi consejo es que cada cosa tiene su momento, no te precipites. Está bien trazar ciertos planes pero nunca te adelantes a los acontecimientos porque el agobio será mayor. A mi me ha ayudado mucho concentrarme en el momento y pensar siempre en el siguiente pequeño paso pero nunca mas allá.


¡Un saludo y no te vayas sin dejar tu comentario!


            

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